Cuando pensamos en figuras de porcelana, generalmente nos acordamos de de los adornos que decoraban la casa de las abuelitas, seguramente alguno de ustedes rompió una que otra jugando en la sala. Y es que así es como debe ser la cerámica, se supone que debe ser ornamental, blanca, brillante… ‘bonita’, o al menos así es como la recordamos o la vemos porque pues todavía la venden no?





