La muerte de un actor puede resultar una excelente arma de publicidad para una película, por lo que para Terry Gilliam puede significar el éxito de lo que pudo ser un fracaso. Acompañado por el morbo de ver la última película del fallecido Heath Ledger, llega a los cines El imaginario mundo del Dr. Parnassus, un blockbuster esperado que a nosotros nos interesa más por su director, que por sus inesperados cambios.





