El ímpetu que me obliga a vencer al despertador todos los días tiene cuatro años de existir. Buenos Días, Santa Fe empezó como una idea lela, una especie de broma que se fue haciendo grande. Todavía me acuerdo, que a las dos semanas de iniciado el programa teníamos juntas casi todos los días en las oficinas de los administrativos de Ibero 90.9. Que el programa no estaba funcionando, que teníamos que replantear la imagen, que necesitábamos meter más información. Un verdadero desastre.





