LOS HIGHLIGHTS DEL DÍA TRES #ENCOACHELLA

Por Staff
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Escribo esta colaboración sobre el último día del festival de Coachella desde la habitación 174 de un hotel en el condado de Palm Springs, mientras en la tele, pasan un reportaje sobre una celebración masiva de quinceañeras en la Ciudad de México. Ellas, todas coloridas y alegres de celebrar su onomástico bailando coordinadamente, en lo que parecía la glorieta de la Independencia. Luego de este paréntesis que me reafirma lo hermosa, bizarra, y folklórica que es nuestra hermosa tierra, sigo con lo que fue este domingo.
 

El cálido mediodía se dejó caer mientras tomamos rumbo a los campos del festival. Con una cierta nostalgia porque el final estaba cerca y una sensación de alivio porque de igual modo se aproximaba el descanso, abrimos con Los Babasónicos en el escenario principal. Adrián Dárgelos se entregó por completo al poquititito público que cantó con él todas las canciones.
 

 

 

 

Entre las cosas que hay que aplaudir a los organizadores del festival, es el sistema de recolección de basura, es casi imperceptible a las primeras horas del día, que el anterior estuviera visitado por alrededor de 70,000 personas que inevitablemente dejan sus estragos y ex-tragos en el campo.
 

Así que aproveché y me tiré al pasto a ver a Yo la tengo, quienes sonaron re mal. No me gustó mucho su presentación ni como interpretaron sus canciones en vivo, es la segunda vez que los veo y definitivamente la primera me pareció muuuy superior.
 

Deerhunter tampoco logró consolidarse en el escenario, nuevamente el audio no fue lo más afortunado y la ejecución no fuera tampoco muy buena. Luego traté de tener esperanzas con la heredera de Serge Gainsbourg, Charlotte y tres canciones fueron suficientes para darme cuenta que no fue una buena decisión instalarme en su carpa. Salió a tocar supertarde y la carga que tiene por ser “hija de”, aún no logra ser dignificada. Una presentación desangelada y una evidente falta de experiencia al manejo del público, hicieron que me moviera junto con muchos espectadores de Gainsbourg, al escenario de juntito a ver a Julian Casablancas. Ahí comenzó a mejorar mi día, ya que las bandas que siguieron, compensaron la desilusión de la primer media jornada.
 

 

 

Phoenix, con un “Outdoor Theatre” repleto de miles de seguidores, que dieron una cálida bienvenida a los franceses, quienes se mostraron felices y agradecidos con el público a pesar de que su ingeniero de luces no logró llegar a América por la situación que tiene paralizada a los viajeros aéreos de Europa.
 

Canciones de su Wolfgang Amadeus Phoenix, del It’s never been like that y de otros álbumes anteriores, hicieron que la gente se siguiera acumulando y dejara a Pavement con muchos menos espectadores de lo que se esperaba. Sonó simplemente maravilloso y es de asombrarse cómo una banda tiene claro lo que quiere y sabe perfectamente qué hacer con los sonidos y los silencios. Creo que debieron de haberles asignado el escenario principal, seguramente en alguna edición futura de Coachella así será.
 

Se acercaba la hora de Gorillaz, y para poderlos ver lo más entera posible (ya el tercer día está uno en calidad de alfombra) me fui a tomar un respiro, sacrificando la oportunidad de ver a Thom Yorke, que por lo que me cuentan, estuvo increíble.
 

Y llegaron los Gorillaz… Impecable el audio y la ejecución de la banda. En medio de una gran producción con orquesta de cuerdas, cuatro coristas y unos visuales tomados de todo el trabajo acumulado, apareció un Damon Albarn plenamente feliz y satisfecho de haberle dado la vuelta a su carrera con un proyecto como este. Acompañado de los integrantes del extinto The Clash, Mick Jones y Paul Simonon, y con la participación especial de Yukimi Nagano (cantante de Little Dragon) interpretando, “Empire Ants” y de Bobby Womack, dejaron a la gente feliz de haber podido presenciar un cierre de festival inolvidable. Hubieron momentos mágicos como al llegar el momento de tocar “White Flag” del recién Plastic Beach, salió al escenario un ensamble de música india para tocar la introducción de la canción tal y como está grabada en el álbum.
 

 

 

En lo personal, me hubiera gustado ver la presencia de Murdoc, Noodles, 2D y Russell aunque con una banda como la que traen montada, también es de agradecerse que hayan decidido salir a tocar “así nomás”.
 

Regreso feliz de haber podido vivir un festival como Coachella, con una oferta de música muy variada e igualmente buena, y aunque la primera parte del domingo no fue tan satisfactoria, pude descubrir bandas a las que quiero seguirles el camino, otras a las que quiero volver a ver en vivo, otras con las que mejor me quedo con el disco…
 

La cosa es buscarle.