La banda animada, esta vez comandada por Damon Albarn de carne y hueso, cerró el festival con una excelente interpretación y es que Murdoc, Niccals, Noodle y Russel Hobbs, no llegaron solos, sino que el set final para Coachella tuvo algunos invitados como Paul Simonon, Mick Jones y De La Soul-who, quienes apoyaron con ritmos de la vieja escuela, a la mezcla de hip hop, rock y electro que sólo Gorillaz es capaz de hacer.
A lo lejos se podía ver el acompañamiento de un grupo de cuerdas en un recorrido musical que nos llevó por todo el Plastic Beach, hasta otras clásicas interpretaciones del grupo.
Pareció como si el tiempo se hubiera detenido, era el último show, la señal preventiva de que pronto todo acabaría y todos tendrían de nuevo, que regresar a casa. No pudo haber mejor final que este.

