THE IMAGINARIUM OF DOCTOR PARNASSUS ¿HAY MÁS APARTE DE LEDGER?

Por Staff
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La muerte de un actor puede resultar una excelente arma de publicidad para una película, por lo que para Terry Gilliam puede significar el éxito de lo que pudo ser un fracaso. Acompañado por el morbo de ver la última película del fallecido Heath Ledger, llega a los cines El imaginario mundo del Dr. Parnassus, un blockbuster esperado que a nosotros nos interesa más por su director, que por sus inesperados cambios.

 

Si bien no podemos zafarnos del tema, porque al final termina siendo un punto clave en la trama de la cinta, empezaremos por decir que la única forma de rescatar una movie si te quedas sin protagonista…  es supliéndolo por otros tres igual o hasta más cotizados, y lo resuelves dándole un pequeño giro a la historia, que siendo de Gilliam no representaría ningún problema.

 

 

Como cultura general, Terry recibió la noticia de la muerte de su actor cuando ya llevaban rodadas varias escenas. Varias ideas surgieron, la primera: “This is the end”, después pensaron en usar la vieja técnica de Brandon Lee en The Crow, o la de Brad Pitt en El curioso caos de Benjamin Button, finalmente dijo bueno pues mejor le hablamos a Johnny, Collin y Jude que más o menos se parece y como de todos modos la historia está medio pirada pues nadie lo va a notar. Y así fue, entonces ahora tienes a tres actores robándose los créditos en una cinta donde se te olvida todo lo demás.
 

Ahora pasemos a lo que nos incumbe ¿A parte de que se murió Heath Ledger, está buena? Hablar de una película de Terry Gilliam tiene su riesgo, porque para empezar nadie puede juzgar los sueños y la imaginación del otro, o sea cada quien se puede imaginar su planeta como mejor le parezca, por eso en esta peli en particular, resulta muy difícil conectarnos con su cerebro. Aunque sus anhelos ilusorios sean universales,  nunca se parecerán a los que ya tenemos grabados en nuestra mente, sin embrago desde el punto de vista estético se antojan mágicos y fascinantes. En resumen, no se ofendan si no le entienden.

 

 

Ahora ahí viene el problema, mientras que en otras cintas Gilliam se basa en un guión poderoso y creativo, en esta tuvo que luchar con su poca experiencia con los efectos especiales, que en lugar de darle el valor agregado y ser un recurso que apoye a la historia, se convirtió en un verdadero desastre. Efectos malogrados, atasque de imágenes por todos lados, renders que evidencian el uso de una pantalla verde… es difícil hacerse de la vista gorda cuando la intensión de la peli es meramente fantástica.

 

Ahora no hay que dejarnos llevar por el fantasma de Ledger, hay más actores de reparto, los cuales ayudan a crear un ambiente entre luminoso y oscuro, mágico o atemorizante. Esa es en parte una buena ventaja de la película, los ambientes están, el guión cuenta con el misticismo que siempre denota una lucha entre el bien y el mal, la pugna eterna entre el diablo y Parnassus. La fotografía juega con los claroscuros, y tiene una intención narrativa muy atinada pues muestra cómo se sienten los protagonistas.

 

 

 

No diremos cómo resolvió el problema de tantos actores para un mismo papel, pero de que hay sorpresas las hay. En cuanto a las críticas ha recibido tanto buenas como malas, la mayoría apuntan para lo regular, mucho desconcierto, pero también mucha curiosidad.

 

El imaginario del Dr. Parnassus se estrena hoy y aunque las recomendaciones no pintan para considerarla la mejor película del ex Monthy Python pues quien quiera que se lance a verla, aquí les dejamos el avance y la sinopsis.

 

¿De qué va?

 

El Imaginario Mundo del  Dr. Parnassus  (The Imaginarium of  Doctor Parnassus) es una moraleja fantástica que se despliega en un contexto contemporáneo. La cinta nos cuenta la historia del Doctor Parnassus y su extraordinario ‘Imaginarium’, un espectáculo ambulante en el que a los miembros de la audiencia se les concede la irresistible oportunidad de entre la luz y el gozo o la oscuridad y la melancolía.

Bendecido con el fabuloso don de poder guiar la imaginación de los demás, sobre el Doctor Parnassus pesa asimismo una terrible una maldición que le impide revelar un oscuro secreto. Jugador inveterado, miles de años antes le apostó algo al Señor Nick, es decir, al Diablo, y así obtuvo la inmortalidad. Siglos más tarde, al conocer a su amor verdadero, Parnassus establece otro pacto con el demonio, intercambiando su inmortalidad por un estado casi perpetuo de juventud, bajo la condición de que cuando su hija cumpla dieciséis años se convierta en propiedad del Señor Nick.

 

 

Valentina se aproxima rápidamente a esta ‘etapa de madurez’, a este hito existencial, y el Doctor Parnassus se siente desesperado porque quiere protegerla de su destino inminente. El Señor Nick hace su arribo y espera recibir su premio, pero, siempre dispuesto a apostar, no le molesta la idea de renegociar el asunto. Ahora el ganador de Valentina será determinado por quienquiera que logre seducir a las primeras cinco almas. Enlistando a un gran número de cómicos y muy seductores personajes para el viaje que está a punto de emprender, el Doctor Parnassus le promete la mano de su hija al hombre que le ayude a ganar.

En esta cautivante e imaginativa carrera contra el tiempo, el Doctor Parnassus debe luchar para salvar a su hija en un paisaje eterno y repleto de obstáculos surrealistas, así como para enmendar los errores cometidos en el pasado, ¡de una vez y para siempre!

 

 

 

 

 

*El detalle cursi: Depp, Farrell, y Law decidieron donar sus ganancias en la película a la hija de Ledger, Matilda, quien no estaba incluida en una antigua versión del testamento de Ledger y Gilliam alteró la parte de los créditos pasando de "Una película de Terry Gilliam" a "Una película de Heath Ledger y sus amigos". AAAAAAAH!

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