Cada día me es más difícil adaptarme a la música en formato digital, ya que no dejo de extrañar el CD. Hay quienes dicen que es porque la calidad del sonido es mejor, y aunque esto sí es un poco cierto, también creo que a los románticos melómanos de la música como yo, nos hace falta tener ese grandioso booklet que acompaña a la música.
Mis papas podrían decir que como el vinyl ninguno y mis hermanos que nada como el cassette. La cosa es que, lejos de armar un debate musical, este tipo de dispositivos de audio “retro” siguen estando presentes, entre otras cosas, gracias al arte.
Y específicamente en esta ocasión el cassette está presente porque hay un artista finlandés de nombre Sami Havia, con el cual resulta agradable encontrarse, que desarrolla su obra en un nuevo soporte: cassettes.


No sólo es estupendo que use este tipo de material para llevar a cabo sus obras, sino que una vez ensamblados varios cassettes para crear una especia de lienzo, Havia plasma en ellos, las portadas de los discos de diferentes cantantes y grupos como: Bjork, Nirvana, Alice Cooper, Metallica, Michael Jackson, DJ Shadow, etc.
Su trabajo lo inició en su propio cuarto, y como todos seguramente lo hemos hecho, para decorar su espacio; esto que le servía para definir su propio territorio dentro de la casa de sus padres, años más tarde lo harían convertirse en un gran artista.
Si quieres mas información y el trabajo completo de este gran artista visita su página: http://www.samihavia.com/kotonapoissaworks.html













